Tras el asesinato de Julio César, Roma se vuelve todo un caos, pues hay rebeliones por doquier. Varios personajes que pertenecen a la República planean luchar por ocupar su puesto, sus asesinos siguen sueltos Bruto continúa con sus conspiraciones, mientras que Marco Antonio debe huir para poder sobrevivir, pero tampoco se quedará de brazos cruzados y planerá una venganza por la muerte de César. Debido a que todo es un caos, Octavio busca ser reconocido como el hijo de Julio César para así sucederlo en el poder, sólo que nadie la tendrá fácil ya que hay muchos hombres riñéndose por ser el líder de la ciudad más poderosa. Esta segunda temporada continúa mostrando los enredos sentimentales que repercuten en la política y en el actuar de cada personaje, pues un día pueden ser aliados y al siguiente buscar la muerte del otro.