Todo se sale de control cuando el Señor Simmons le hace a los chicos una prueba para ver cuales son sus trabajos más apropiados. Ninguno recibe los resultados que esperaba. Después, Arnold le consigue a Oskar un empleo como repartidor de periódicos para ayudarlo a salvar su matrimonio. Sid es asignado para trabajar con Lorenzo en un proyecto para la escuela, pero luego de ver la habitación de Lorenzo, Sid se avergüenza de la suya propia, por lo que toma prestada la de Arnold. La casa de húespedes se pone patas para arriba cuando se acerca el cumpleaños número 81 del Abuelo, el cumpleaños donde todos los hombres de la familia han muerto.