¿Cómo es que dos hombres tan diferentes pueden tener tanto en común? Ambos a pesar de vivir realidades diferentes en distintos países parecen tener algo que los une: son criminales. Aunque Jefferson Grieff se encuentra cumpliendo su condena a muerte en una prisión estadounidense donde él espera el final de sus días, pronto su vida tomará un rumbo distinto cuando ayude en un caso a una joven periodista. Por otro lado se encuentra Harry, quien es el vicario de un pueblo inglés que debido a un malentendido y la falta de honestidad termina cometiendo un crimen contra una profesora de matemáticas. Tanto Jefferson como Harry se verán enlazados cuando una hábil periodista logre unir todas las complicadas piezas de un rompecabezas donde los sujetos menos imaginados sean los verdaderos asesinos, pues a pesar de que llevan vidas normales, honestas o sin ninguna clase de problemática a ojos de los demás, en realidad eso no los hace buenas personas; pues lo personal lo llevan al siguiente nivel que cruza con lo moral y se convierte en un crimen.