Después de la muerte de su esposa en una lucha contra el cáncer, Tony queda devastado por la perdida. El dolor y la rabia lo llevan a un cambio drástico de personalidad donde se promete a sí mismo a castigar al mundo por arrebatarle al amor de su vida. Su plan es comenzar a hacer lo que le venga en gana sin volver a preocuparse por él ni por nadie. Sin embargo, sus planes se ven estropeados cuando el mundo a su alrededor intenta conseguir que sea una mejor persona.