La actriz Rachel Brosnahan, estuvo a punto de no audicionar para el papel, pues en sus trabajos anteriores, la mayoría de los directores le decían que no podía ser graciosa.
Rachel Brosnahan piensa que a pesar de que su papel en la serie es una mujer extrovertida y siempre dice que siente, no la ve como feminista, si no como un personaje que atraviesa su propia y silenciosa revolución.
Al desarrollar la serie, Amy Sherman-Palladino se inspiró en los recuerdos de la infancia de su padre, un comediante de Nueva York y en su admiración por las primeras mujeres que hicieron comedia, como Joan Rivers y Totie Fields.