Claire Barnet denuncia a un ginécologo por haberse sobrepasado con ella durante un chequeo médico y atormentado por la vergüenza, el médico se quita la vida. Con el paso del tiempo, Claire decide contratar a una niñera para que la apoye con el cuidado de sus hijos sin saber que la mano que mece la cuna de su bebé es una viuda sedienta de venganza.