Alison Brie escuchó grabaciones de Emily Blunt leyendo para adoptar correctamente el acento británico de su personaje.
Jason Segel tuvo que bajar de peso para su papel. Le fue asignado un entrenador personal y bajó más de 15 kilos.
Casi todas las escenas en el restaurante fueron grabadas en el hetel MGM Grand Detroit.
El actor David Paymer aceptó su papel en esta película porque quería trabajar con Jason Segel.
Esta es la tercera vez que Jason Segel y Emily Blunt han actuado juntos. Las veces anteriores fueron en Los viajes de Gulliver (2010) y en Los muppets (2011).