Era cuestión de tiempo para que Joss Whedon, director de Los Vengadores y el sustituto de Zack Snyder en la primera versión de Liga de la justicia, saliera a defenderse de las denuncias por acoso laboral realizadas en su contra por actores como Gal Gadot y Ray Fisher, y Charisma Carpenter, ésta parte del elenco de Buffy, La cazavampiros, el programa estrella de Sarah Michelle Gellar.
La bomba que pudo haber sacado a Whedon de su escondite fueron las declaraciones de Ben Affleck sobre su experiencia en Liga de la justicia, donde dijo sentirse lo suficientemente miserable para abandonar su papel como Batman. Aunque no culpó al director, los antecedentes de sus compañeros nos remitieron completamente él, quien entró al quite tras el abandono de Snyder por el suicidio de su hija Autumn.
El director le abrió las puertas de su acasa a la New Yor Mag para hablar de su vida personal y las denuncias en su contra que lo sacaron del mapa. El contexto es muy rápido: tras la renuncia de Zack, al estudio no le gustó la dirección del filme y aprovechó esta desafortunada situción para pedirle a Whedon que tratara de arreglarlo. Él aceptó y ahora dice ser la peor decisión de su vida profesional.
Gadot, protagonista de Wonder Woman, dijo el año pasado que Whedon amenazó con hacerle el resto de su carrera una experiencia miserable. Su encontronazo fue por una escena que a Gadot no le gustó y quería borrar el último corte. Whedon, supuestamente, le dijo que para que lo hiciera tendría que amarrarlo de un tren y pasar sobre su cadaver.
El inglés no es su idioma nativo, y yo puedo ser muy folclórico en mi manera de hablar. Después me dijeron que yo dije algo sobre su cadáver atado a las vías de un tren.
Esta es supuestamente la versión de Whedon. El mismo portal buscó a Gadot y ella les dijo por vía correo electrónico que entendió perfectamente y no estaba sacando de contexto nada. Un miembro de la producción aseguró que Whedon, una ocasión, tuvo que parar el rodaje y exclamó que el grupo de actores era el más grosero con el que había trabajado.
Después, con Fisher, encargado de Cyborg, hubo un desacuerdo por la postproducción. El actor le dijo a Forbes que Joss aclaró su piel porque no le gustaba su tono natural. Algo que tomó como una ofensa e ideología racista. Whedon dijo que sí aumentó el brillo de toda la película, no sólo de Ray.
Además, le cortó el contexto. Si vieron la epopeya de La Liga de la Justicia de Zack Snyder notarán que preserva la historia sobre cómo fue rescatado por su padre después del accidente que sufrió, algo que no quedó en su totalidad en la visión de Whedon por un par de razones:
El arco no tenía ningún sentido. Y porque estamos hablando de una fuerza malévola, de un actor malo en todos los sentidos.
Un miembro de la producción y asistente a las primeras proyecciones de prueba aseguró que Cyborg siempre fue cuestionado por la producción y como el eslabón más debil. Whedon no se atrevió a acusar a Snyder de su linchamiento social, sin embargo, sí lo insinuó al decir que los adoradores de Snyder alabaron su corte de cuatro horas y destruyeron el suyo, y que alguién tuvo que detonar todo esto. "No sé quién comenzó. Sólo sé en nombre de quién se hizo", señaló.