Maria, protagonizada por Angelina Jolie y que ya puedes ver en las salas de Cinépolis y Cinemex, ofrece un relato íntimo a los últimos días de la legendaria soprano Maria Callas, mostrando su aislamiento en París mientras reflexiona sobre su carrera y relaciones personales, incluyendo su tumultuosa historia con Aristóteles Onassis (Haluk Bilginer). La película ofrece una visión profunda de sus desafíos personales y profesionales, destacando su pasión por la música y el arte.
Para interpretar a María Callas, Jolie tuvo que someterse a un riguroso entrenamiento vocal, lo que la llevó a descubrir que, al igual que la soprano, también tiene una voz de soprano. En una conversación con Deadline, la actriz explicó que tuvo que adoptar la rutina de una cantante profesional. “Vivía como una cantante”, afirmó. “No toco el piano, pero tuve que aprender pequeños fragmentos. Donde quiera que estuviera, ya fuera en un camerino o en un hotel, siempre tenía que haber un piano, un teclado, el maestro cerca, y por la noche hacía los ejercicios de calentamiento”.

Dedicación, talento y disciplina: Angelina Jolie en el papel de María Callas
A lo largo del rodaje, la actriz de Maléfica y Eternals practicaba todas las noches para preparar las escenas del día siguiente, asegurándose de que cada interpretación vocal fuera lo más fiel posible a la esencia de Callas. Según The Hollywood Reporter, en la película canta seis piezas y, aunque algunas grabaciones originales de Callas fueron incorporadas en la mezcla, el director Pablo Larraín dejó claro que no podían simplemente hacer que Jolie sincronizara los labios con la voz de la soprano. “Con la ópera, debido al tono y la estructura de la melodía, es algo tan específico que tienes que ser muy preciso”, explicó el cineasta. “No podíamos haber tomado otro camino”.
Larraín detalló que durante la filmación Jolie no imitaba la voz de Callas, sino que cantaba en el set con la ayuda de un audífono. Su voz era la única que el equipo y los actores escuchaban mientras se rodaban las escenas, lo que permitió capturar la autenticidad de su interpretación. Posteriormente, en la postproducción, su voz se mezcló con las grabaciones originales de Callas para encontrar el equilibrio perfecto entre ambas.

El también director de El club y Neruda enfatizó que este proceso fue fundamental para darle credibilidad a la película. “Necesitábamos capturar eso, registrar cada sonido y luego llevarlo a la etapa de mezcla para decidir cómo combinar ambas voces”, explicó en su entrevista con Deadline. “Siempre hay una parte, un fragmento de Angelina cantando, y eso es lo que le da verdad. De otro modo, no habría sido posible. Nunca lo habrías creído”.
Larraín consolida con esta película su trilogía sobre mujeres icónicas, tras la espléndida Jackie (donde Natalie Portman encarnó a Jackie Kennedy, y la formidable Spencer, con Kristen Stewart en el papel de la princesa Diana. En ambos casos, el director chileno logró plasmar la intimidad y el peso de la fama sobre sus protagonistas, algo que también consigue en Maria, llevando al público a una exploración profunda del mito y la mujer real.