Hace casi dos décadas llegó a nosotros una producción dirigida por Ang Lee que abrió las puertas del año 2000 a las cintas de acción y violentas artes marciales. En su reparto aparecieron actores como Chow Yun-fat como Li Mu Bai, Michelle Yeoh como Yu Shu Lien y Zhang Ziyi como Jen Yu, quienes conformaron una trama en la que Li Mu Bai, un maestro de artes marciales, y Yu Shu Lien, una experta en esta disciplinas y amiga de Mu Bai, intentan recuperar una espada mágica llamada Destino Verde que otorgará gran poder y destreza a su portador.
Pese al buen recibimiento del público y el entusiasmo por este tipo de producciones, tuvieron que pasar 16 años para que una secuela de esta cinta se hiciera real y en un misterioso hecho, que no ha quedado precisamente del todo resuelto, en 2016 el director Yuen Woo-ping intentó darnos una continuidad a este drama de valientes guerreros y maravillosos héroes.

Bajo el título de Crouching Tiger, Hidden Dragon: Sword of Destiny, los fans de Ang Lee vieron ante sus ojos lo que ha sido descrito como un catastrófico intento de dar a un clásico del cine de acción una nueva historia. Con un reparto protagonizado por Michelle Yeoh regresando como Yu Shu Lien y Donnie Yen como Silent Wolf, en esta secuela nos ubicamos 20 años después de la primera película con Yu Shu Lien volviendo a proteger la legendaria espada Destino Verde, pero esta vez acompañada por nuevos personajes, incluido Silent Wolf -interpretado por Donnie Yen- pero en una trama que ahora explora temas de amor, honor y destino.
Aunque para la crítica y un gran número de fans ambas películas han sido motivo de elogios por sus impresionantes coreografías de artes marciales, y son conocidas por su belleza visual y narrativa cautivadora, no todos estuvieron de acuerdo en el desenlace que se dio a la nueva versión.

Entre los comentarios y disgustos más repetidos entre los fans de las cintas, está la inevitable comparación entre ambos directores y la difícil tarea que tuvo Crouching Tiger, Hidden Dragon: Sword of Destiny de estar a la altura del éxito de su predecesora. También el cambio de director fue un duro golpe para los fans de Ang Lee, y se ha señalado que el nuevo guion no estuvo a la altura de la complejidad y la profundidad de la primera cinta.
Por otra parte, aunque Michelle Yeoh regresó para interpretar a Yu Shu Lien, la ausencia de otros actores clave, como Chow Yun-fat, podría haber influido en la percepción de la continuidad y el vínculo emocional con los personajes, haciendo que la nostalgia fallara en esta ocasión. Para que las juzgues por ti mismo, te invitamos a ver estas producciones en Netflix.