Hollywood siempre ha tenido un especial interés por representar a la encarnación del mal mismo. Desde comedias como Al diablo con el diablo y Diabólica Tentación, cintas de terror como El bebé de Rosemary y El exorcista, o thrillers como El abogado del diablo, el ser más maligno de todos tiene un lugar especial en la industria cinematográfica. Sin embargo, algunas producciones han demostrado que el Príncipe del Mal no siempre tiene que ser un ser despreciado por la audiencia.
Lucifer es una de las series de televisión que ha dejado ver un lado inusual del Señor de las Tinieblas. Basada en una historia ficticia escrita para DC Comics, la serie está protagonizada por Tom Ellis como Lucifer Morningstar, un apuesto y orgulloso ángel perdido que cayó en desgracia del Trono de los Cielos. Sintiéndose atrapado como el Jerarca del Infierno, ahora se ha establecido en Los Ángeles donde dirige Lux, un club nocturno de lujo con la ayuda de la demonio y mejor amigo Mazikeen, también conocido como Maze (Lesley-Ann Brandt).
Para lograr lo que quiere, Lucifer utiliza su habilidad para hacer que la gente le confiese sus deseos más profundos y oscuros. Pero pronto descubre que sus poderes no funcionan con la detective Chloe Dancer (Lauren German), una exestrella de Hollywood que está criando a su hija Trixie junto a Dan, su exmarido. Mientras Lucifer convence a la detective Dancer de que sus habilidades la ayudarán a resolver casos, él es amenazado por Amenadiel (D.B. Woodside), el ángel líder del Trono de los Cielos, quien tiene un problema personal con él. En la Tierra, todo es muy confuso para este ángel caído, pero la terapeuta Linda Martin (Rachael Harris) le ayudará a navegar su difícil camino.
Esta serie oscura pero encantadora utiliza referencias bíblicas, crímenes y humor para crear un mundo ficticio que desdibuja la línea entre el bien y el mal. La interpretación de Tom Ellis del arrogante antihéroe Lucifer afirma que, en gran medida, una figura tan temida en la historia de la humanidad ha sido incomprendida. La vida de este Lucifer es lo suficientemente cautivadora y problemática como para hacer del personaje alguien extremadamente agradable.
Divertida, épica y llena de emociones, la serie ha fascinado a los espectadores desde su estreno en 2016, quienes han sido cautivados por un diablo que es presa de las dudas y complejos que forman parte del mundo de los humanos. Lucifer es una pequeña mina de oro que es divertida, está llena de suspenso, y sobre todo, es tremendamente emocionante. Una serie que puedes disfrutar este fin de semana por la plataforma de Netflix que te hará amar al Diablo.