Todos sabemos quién es Paul Rudd por lo importante que fue su personaje de Ant-Man para que el atraco al tiempo en Avengers: Endgame fuera posible. Y estaremos eternamente agradecidos con él, aunque, ahora, enfrentará a Kang (Jonathan Majors) y M.O.D.O.K. en Ant-Man y Wasp: Quantumania. Sin embargo, su carrera empezó en el cine de terror y no con superhéroes. ¿Ya fueron a ver Halloween Ends? Les interesa saber para este chisme.
Resulta que Rudd interpretó a la versión adulta de Tommy Doyle, uno de los pequeños que cuidaba Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) en la primera entrega de la franquicia. Se trata del primer niño que entra en contacto visual con Michael Myers (Nick Castle) y cuyo trauma me genera una obsesión al punto de ser uno de los protagonistas en la película Halloween: La maldición de Michael Myers, disponible en LIONSGATE+.
Como se puede leer, Tommy es de suma importancia para la historia del asesino enmascarado, y con el reinicio que tuvo la franquicia en 2018 de la mano de David Gordon Green. Se esperaba que Paul volviera a interpretarlo en algún momento, por lo que el productor Malek Akkad hizo lo posible porque así fuera, sin embargo, no lo consiguió por cuestiones en la agenda.
No obstante, aunque Rudd no volvió, el personaje sí lo hizo gracias al actor Anthony Michael Hall, una de las víctimas de Michael al final de Halloween Kills. Es bien fácil de ubicar, el grandote, rubio que toma el bat del bar y emprende el camino a molerlo a golpes. Lamentablemente, al final de la película, antes de masacrar a Karen (Judy Greer), lo asesinó con un cuchillo.
Si hacemos recuento, para cuando comenzó la filmación de la segunda parte de la trilogía autorizada por John Carpernter, Rudd tenía ya programado participar en otra franquicia importante. Era Ghostbusters: El legado. Un éxito en taquilla junto a Bill Murray, Dan Aykroyd, Finn Wolfhard, Mckenna Grace y Ernie Hudson. Halloween Ends sigue disponible en Cinépolis y Cinemex.